La primera vez que conocí a Álvaro fue cuando entramos en clase el primer día de curso y allí estaba Álvaro, nos dijo que nos sentáramos. Una vez estuvimos todos sentados en el suelo, nos dijo que nos dejaba elegir sitio. También nos dijo que el era muy gracioso y muy bueno, pero cuando se enfadaba se enfadaba de verdad.La verdad que a mi la primera impresión que me dio fue que era un poco severo y a la vez gracioso.
Después de estar tres años con el he visto que con las dos cosas tengo razón. Por ejemplo:en clase siempre hacemos proyectos muy chulos y en clase no reímos mucho, pero lo de severo me he dado cuenta porque muchas veces nos pone controles diarios y hubo una temporada que nos hizo deberes semanales, es decir el lunes nos ponía unas cuantas hojas de deberes para hacer durante toda la semana y traer el viernes más los deberes de cada día.Pero un día le pedimos ir a Barcelona de excursión y fuimos, o otra que hicimos una fiesta con patatas y bebida.
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